miércoles, 12 de septiembre de 2007

24. Cambios.

Esa mañana, la luz que se filtró por entre las cortinas lo hizo abrir los ojos. Era bastante temprano y aprovecho para llevarle el desayuno a la cama a Mariana. La despertó con un beso que ella recibió a ciegas mientras lo abrazaba. Al ver la bandeja le sonrió, no sin sorpresa.
-Martín ¿Por qué no te quedás en casa esta mañana? –le dijo sin preámbulos.
-Porque... -Se detuvo- si bien efectivamente tenía que hacer, no había nada urgente ¿Por qué no se podía quedar esa mañana con su mujer?
-Si. Puede ser– dijo.
-Eso era algo que podía cambiar en su vida. Ya no tenia que actuar como si tuviese veintipico de años, como cuando corría para ganarse los primeros magros ingresos. Las épocas de apuro, gracias a Dios habían pasado. Podía disponer de sus tiempos y dedicarlos a cosas que les hicieran bien a los dos. Además recordó que debía hacer algo de ejercicio, cosa que le habían recomendado y que, desde que Eduardo se había estropeado la rodilla jugando a la paleta con él, no había vuelto a hacer.
Si. Esa mañana, por lo menos, se quedaría en su casa y trataría de disfrutarlo.
Mariana comentó la posibilidad de que ambos se tomaran unos días de vacaciones para ir a algún lado. Hacia mucho que no salían de vacaciones. Era una buena idea.
-Esteban insiste en que vayamos todos a comer a su casa, no sé, quiere regalarle algo a Lucía y juntarnos a todos como la familia que somos –dijo Martín con la habitual mirada distante que se le veía cuando hablaba de Esteban.
-Me parece muy bien -contestó Mariana en tono de reproche por la cara de él.
-Mariana dijo: Martín ¿Por qué sos tan duro con Esteban? El te quiere a su manera.
-Si, es verdad, a su manera.
-Entonces, si lo sabés ¿Qué le reprochás?
-Martín la miró pensativo, era raro que Mariana le dijera esas cosas sobre Esteban y le pareció que tenía razón.
-Además pensá que es tu familia y él, a pesar de lo que te parezca, siempre fue muy afectuoso con todos. Con Lucia, conmigo... y con vos también. -Mariana continuó: -Antes pensaba que era demasiado frío, pero con el tiempo fui viendo muchas cosas... Creo que deberías ser más demostrativo con él. Dedicarle más atención…
-En realidad después de todo, pensó Martín, Esteban había sido el único padre que había tenido y tampoco podía poner en duda su generosidad en ningún sentido.
Pero nunca se había permitido profundizar más en el tema. Cada vez que lo hacia, terminaba con alguna clase de reproche hacia él. Pero en el fondo sabía que tenía que aceptarlo. Era como era
El trabajo de Esteban lo había mantenido lejos y cuando estaba en casa parecía igualmente lejano. En realidad no podía reclamarle nada. Bastante había hecho con adoptarlo, haciéndose cargo de él cuando sus padres habían muerto. Siempre había sido riguroso pero alentador, no podía negarlo y hasta recordaba vagamente que había sido afectuoso cuando era muy chico…
En los entresijos de su memoria creía recordar eso, lo cual le resultaba curioso, porque esos recuerdos habían aparecido como de la nada…Tenía vagas imágenes de su infancia y de alguna manera lo recordaba más afectuoso, pero lo que veía eran como retazos incompletos de un tapiz descolorido por el tiempo.
Lo que si recordaba era que Esteban se había finalmente distanciado en algún momento de su infancia.
Otra cosa que le molestaba era que todos lo que lo conocían tenían de él una imagen distinta a la suya. Un caballero, solicito, sociable y servicial. A veces le parecía un poco intolerable esa visión… que en realidad era verdadera… pero…
Su forma de verlo era distinta, lo percibía como alguien distante, un tanto enigmático.
Siempre le había parecido y eso lo recordaba especialmente de cuando era un adolescente, que Esteban parecía mirar a través de él, como si estuviera buscando a otra persona.
Pero Mariana le dijo además –Martín, ¿Vos sos bastante exigente con la gente, no? –más que una afirmación parecía una pregunta- entonces me preguntaba… si vos de todas maneras no hubieras sido exigente con tu verdadero padre… -le agarró la mano con la intención de que lo que acababa de decir no pareciera un reproche-
Martín inicialmente la miro con cierto reparo, pero finalmente la abrazó y le dijo: -quién sabe, tal vez, tengas razón. Eso era algo que él jamás había imaginado. Mariana si que lo conocía…
Tenia que superar todo eso. Suponía que precisamente era lo que le había querido decir Mariana.
Ese era un cambio posible. Tal vez estaría haciendo sufrir a ese hombre que había sido bueno con él, más allá de toda obligación y sobre todo, de sus percepciones.
A la tarde en la oficina miro las carpetas de los clientes y no se podía dejar de preguntar porque lo tenía intrigado el nombre de “El Remanso S.A.”. Incluso le parecía haber visto ese logotipo en algún lugar familiar. ¿En su casa?, no podía ser.
Salió del estudio a eso de las siete de la tarde. Le rondaba en la cabeza lo que le había dicho Mariana esa mañana: “…entonces me preguntaba… si vos de todas maneras no hubieras sido exigente con tu verdadero padre…”. Al entrar saludo a Mariana y subió la escalera para dejar su abrigo. En el interín sonó el teléfono.

Martín quiso atender pero ella se le adelantó.
Mariana se puso pálida anticipando en sus ojos el dolor de Martín. Buscó en esos segundos como demorar lo inevitable que haría sufrir, especialmente en esos momentos, al hombre que amaba.
-Martín…
Sus ojos comenzaron de inmediato a lagrimear. No pudo seguir hablando y corrió a abrazarlo con mucha fuerza.

8 comentarios:

gabrielaa. dijo...

ah, y vos también! (en eso estaba, my friend. go check.) y gracias por la compañía.

Dalma dijo...

uuu, me parece que hay un personaje menos...

Carolina dijo...

QEPD Esteban...

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

¿Esteban?

¿O quizás el socio?


Hay vill_gates: no sé como decirte esto.


Me vas a odiar...

elanonimosoy dijo...

Muy bueno el final... porque si no lo es, permite seguir. Muy bien.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

era broma, vill porque vos lo dejaste en suspenso...

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

El video Woman in art es muy bueno, en serio.

Eso de que te doy escalofríos es un piropo no?

Makiavelo dijo...

Vill, volveré con más tiempo este fin de semana y me pondré al día.



Un saludo.