domingo, 25 de noviembre de 2007

45. Paloma o halcón.

Antes de salir, Mariana le había recordado que al día siguiente el militar colombiano y su mujer los habían invitado a un cocktail en la embajada de Colombia, como agradecimiento por lo que Martín había hecho por ellos. Les enviarían un auto con chofer para buscarlos.
En el estudio, Ernesto se había tomado muy en serio el tema del Remanso y estudiaba cada dato, cada documento y hacía todo tipo de suposiciones. Le intrigaba especialmente aquel papel manuscrito con nombres y números. Martín le explicó cómo lo había obtenido pero le dijo que no sabía nada más. Entre esas planillas llenas de cláusulas aburridísimas, aquel papel, llamaba la atención por ser manuscrito y por esos nombres. La letra era bastante rudimentaria y parecía estar escrita a los apurones. Los números parecían la combinación de una caja de seguridad: 35, 40 y 25. Faltarían los “a la derecha” y “a la izquierda”. Quizás había visto demasiadas películas de ladrones de cajas fuertes. Esos números quedaron dando vueltas en su cabeza.
Martín confirmó con Claudia Giménez que lo que había hecho le parecía correcto. Ambos sabían que la empresa sería fácil de vender si no llegaban a un acuerdo con aquella gente. Pero no estaba tranquilo, esperaba una movida de ellos en breve. Aunque tal vez aceptaran lo que se les había propuesto, tenía la corazonada de que no sería así.
A la tarde vio a Víctor.
Lo encontró más cansado, apoyado en su bastón.
¿Martín te importaría que salgamos a tomar un poco de aire? Acá nomás a la plaza.
-No hay problema. Caminaron despacio y se sentaron en un banco cerca de la calesita, ya casi llegando a Las Heras. No hacía frío, el sol había salido luego de la lluvia del día anterior.
-Bueno, cómo anda esa vida.

-Lo de ayer fue curioso. Pensaba que iba a pasar nervios, que me iba a equivocar y que Carlos me iba a pasar por encima. Pero no fue así. Mantuve mi plan inicial, dominé la situación y al final… creo que él sintió algo así como una derrota. Le debe haber costado bastante viniendo de mi…
-Tal vez el tenga una imagen de vos distinta a la que crees.
-Puede ser… No lo había pensado.
-Ibas a enfrentarte a un fantasma, a recuerdos mal digeridos, miedos… pero que en definitiva no tenían una dimensión real. ¿Te acordás de lo que hablamos sobre el pasado, el presente y el futuro? Esto es igual, en el presente él es como es, sin la mayoría de esas características que vos le adjudicás.
Las palomas de la plaza comían lo que les ofrecía un chiquito a quien sostenía una mujer. Les daba de a uno, unos granos de maíz pero las palomas le revoloteaban cerca de la cara y terminó dándoles todo el puñado por miedo a que lo lastimaran. Las demás se acercaron a comer lo que había caído al suelo.
-¿El monstruo lo fabriqué yo, quiere decir?
-Algo así. Pensá qué cosas, de las que temías, realmente se presentaron ayer. ¿Bastante pocas verdad?
Si… Lo peor es que después de haber disfrutado de eso, me sentí mal. Es como si el tipo real, es decir, el que estaba ahí, me hubiera dado lástima. Como si hubiera caído en su propia trampa.
-¿Compasión?
Uh, no sé si tanto.
-Bueno, tal vez alguna vez llegues a comprender porqué él era, es, así.
-Lo voy a seguir viendo, me parece que varias veces más.
-No creo que te comportes de una manera distinta a la que lo has hecho. Ya sabés cómo pueden ser sus reacciones o comportamientos.
-Todavía le desconfío.
-Es natural. Te ayuda a estar alerta y a preparar mejor el trabajo que tiene que ver con él. Esos sentimientos y sensaciones pueden ser utilizados con provecho.
Mirá ese chiquito de ahí enfrente. Pensaba que las palomas eran aves sin capacidad de hacerle daño pero aprendió por experiencia que podían tal vez lastimarlo. Después cambió su forma de ver a esos pájaros. Mirá como estira el brazo todo lo que puede para que no pasen cerca de su cara. Aprendió de una experiencia, si se quiere negativa, y puso un medio para arreglarlo. Algo así estás haciendo vos.

-La paloma, en este caso puede ser un halcón.
-Pero vos ya estás advertido y podes manejar la situación de tu imaginación para no darle entidad a esos pensamientos que te perturbaban. Lo redujiste a su estado normal ¡Un ser humano!
Ambos rieron.
Y Víctor agregó. Además nada ni nadie tiene que hacer que la confianza que tenés en vos mismo flaquée. Sos lo que recibiste y lo que escogiste ser. Creo, que has elegido bien. Nuestras elecciones están condicionadas y vos elegiste lo mejor que pudiste. Tenés todo los elementos necesarios para ser feliz, pero todo depende de lo que elijas, independientemente de lo que hagan los demás respecto a vos. Esa libertad no te la puede quitar nadie. Allí se libran esas pequeñas, o a veces grandes batallas que vivimos todos los días.
-Es cuestión de entrenamiento…
-Si, lo podríamos llamar así.
-Los últimos tiempos fueron mejores… Mariana me ayudó.
-Porque vos te dejaste ayudar y además buscaste ayuda cuando lo necesitaste.
-Aconsejado por los amigos.
-Y ahí nuevamente te dejaste ayudar y me viniste a ver. Son tus decisiones las que hacen tu vida, a pesar de todo Martín.
-Es verdad. Se hizo un silencio. El sol brillaba entre los árboles de la plaza. Los chicos jugaban.
-Pero bueno, esto es el final.
-¿De qué?
-Que ahora no me necesitás.
-Usted quiere decir que estoy curado o algo así.
-¿Pero quién te dijo que estabas enfermo? Tal vez confundido y triste, si. Las crisis de tu edad son difíciles a veces pero vos la estás manejando bien ahora y fijate cuántas decisiones acertadas has tomado.
-O sea que no necesito más ayuda...
-Siempre vamos a necesitar ayuda, hay que estar atentos para darnos cuenta cuándo nosotros o alguien cercano la requiere.
-Ya veo.
-Bueno, si querés acompañar a este viejo a tomar un poco de aire de vez en cuando te lo voy a agradecer.
-Tiene mi palabra.
Los dos caminaron por la plaza lentamente, como si el tiempo no existiera.

3 comentarios:

Dalma dijo...

"Las crisis de tu edad son difíciles"
ja! decimelo a mi...


¡Bien por Martín!

Laura Berra dijo...

Me encantó el capítulo, tiene varias cosas como para pensar más allá de la historia. Eso sí, justo que un psi me estaba cayendo bien, parece que Víctor no va a estar más.
Un abrazo,

Dalma dijo...

mmmhhhh 19:10 y aun no publicamos....mmmhhhh